AA 3779 Editar

 

Jim Nollman, músico, activista y fundador del proyecto “Interspecies” -organización dedicada a promover nuevas relaciones entre el hombre y los animales mediante una comunicación directa-,  rescata en su libro “Voces del Océano” una hermosa leyenda de los pobladores de Groote Eylandt, la isla más grande del golfo de Carpentaria, en el Noreste de Australia.

Los Wanungamulangwa, que es así como se llaman sus nativos, son los descendientes de los Indjebena, el Pueblo Delfín.

Como relata Nollman, “Los aborígenes aseguran a los forasteros que les preguntan que, a través del sueño, no solo les llega la información práctica sobre el modo de sobrevivir en un ambiente tan hostil, si no que reciben también información sobre temas espirituales. Y, al igual que nuestra Biblia, el conjunto de fábulas sagradas y de relatos sobre la creación recibe el nombre colectivo, en toda Australia de -Historias de los sueños-“.

…y esta es su historia.

 

HISTORIAS DE LOS SUEÑOS

EL SUEÑO DEL DELFÍN. PARTE I

En los primeros tiempos, la Tierra estaba habitada por seres espirituales que tomaron la forma de animales, pájaros y peces. Algunos de esos primeros ancestros recibieron el nombre de indjebena, los delfines. Habitaban en las aguas profundas, fuera de los arrecifes, y llevaban una vida feliz y despreocupada. Siempre había abundancia de pececillos con los que saciar el hambre, mientras que las enormes algas proporcionaban entretenimiento a los adultos y refugio a los jóvenes. En aquellos días los delfines eran más pequeños que los actuales y tenían varios enemigos.

Pasaban la mayor parte del día jugando, acercándose a la refulgente superficie para disfrutar de los cálidos rayos solares. Solían elevarse a gran altura en el aire, dando vueltas y giros en la cálida brisa antes de caer de nuevo al mar con un sonoro chapoteo. Después se perseguían hacia las profundidades donde vivían el coral y los moluscos.

 

 AB 2980

 

Entre estos últimos se encontraban los yakuna, moluscos de caparazones resistentes y de formas muy hermosas. Los yakuna pasaban el tiempo lentamente, desplazándose por el fondo del océano a la busca de pequeñas criaturas que le sirvieran de alimento. En aquellos primeros tiempos, los yakuna eran las criaturas más sabias del océano.

Dinginjabana era el líder de los delfines. Era fuerte, muy ágil y valiente, como solían ser los delfines. Ganadja, su compañera, era sin embargo una criatura muy precavida, aunque curiosa. En lugar de pasar todo el día jugando con los demás miembros de su especie, Ganadja prefería visitar a los yakuna. A su vez, los yakuna aprendieron a confiar en ella y le transmitieron toda su gran sabiduría acerca del océano. De este modo, aunque nunca vio tanto océano como Dinginjabana, Ganadja adquirió unos conocimientos mucho más profundos sobre el comportamiento del mar y de sus mil criaturas.

Dinginjabana se burlaba de los yakuna por que no podían avanzar con rapidez en las aguas, y también sentía celos hacia ellos por el mucho tiempo que su compañera les dedicaba.

-No visites tanto a los yakuna -advertía a Ganadja.

-Ve con cuidado o tú también quedarás adherida al fondo del mar.

Para entonces, sin embargo, Ganadja había llegado a apreciar en gran manera a los  sabios yakuna y continuó visitándolos. Esto enfureció a Dinginjabana, quien empezó a importunar a los yakuna nadando hacia ellos a gran velocidad, para desviarse en el último instante con un enérgico golpe de su aleta caudal. La súbita corriente enviaba a los yakuna contra la arena, dando tumbos.

 

 AB 2730 Editar

 

Aunque los moluscos también amaban a Ganadja, comenzaron a desconfiar de todos los demás delfines. Su líder, Baringgwa, convocó a los yakuna para discutir el tema de los ataques injustificados que sufrían por parte de los delfines.

-Los delfines no tienen educación -les dijo Baringgwa.

-Solo les gusta molestar y buscar problemas al resto de las criaturas. Hablan demasiado alto y, la mayor parte de las veces, solo por escuchar el sonido de sus propias voces. Rara vez dicen algo interesante, pese a que hablan más ellos solos que todas las criaturas marinas juntas.

(Parte II)

-Fotografías realizadas dentro del proyecto www.verballenas.com.

 

Submit to DeliciousSubmit to DiggSubmit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
Spanish Basque English

Contacto

Manu Océn

emailButton info@manuocen.com

con tel 651 701 975

Sígueme

Indice

© Manu Océn 2014. Todos los derechos reservados.